Máximo Kirchner, el multimillonario del Congreso Nacional que “representa” a los más humildes.
En un país sumido en la crisis económica, donde millones de argentinos luchan por llegar a fin de mes, Máximo Kirchner (Fuerza Patria) se erige como el legislador con mayor patrimonio declarado en la Cámara de Diputados: 8.311 millones de pesos.
Le siguen Carla Carrizo (7.073 millones) y Cristian Ritondo (6.718 millones), pero el hijo de Néstor y Cristina Kirchner encabeza el ranking con una fortuna que incluye 27 inmuebles (solo dos al 100 por ciento suyos), dos camionetas antiguas, casi 3 mil millones en efectivo y depósitos (muchos en dólares “heredados” desde 2016) y 2.600 millones en acciones de Hotesur SA y Los Sauces SA, empresas bajo investigación judicial por presunto lavado.

Su equipo justifica variaciones por “actualización valuatoria” e “inflación en balances”, pero ¿es casual que estos bienes se mantengan idénticos año tras año mientras la pobreza supera el 50 por ciento?
Uno de cada cinco diputados ni siquiera presentó la declaración, evidenciando opacidad generalizada.
Entre los top 10 figuran aliados y opositores, como Martín Menem (LLA), pero el caso Kirchner simboliza el abismo: un “heredero” de la política que acumula millones mientras predica equidad.
En tiempos de ajuste, esta ostentación no es solo riqueza; es provocación. La Justicia debe esclarecer si esa “herencia” es legítima o fruto de un sistema que premia a los intocables.