Armado de causa por la justicia Provincial: Sigue el calvario de la familia de José Cáceres clamando e implorando justicia justa ante tanta injusticia

Comienza un nuevo año y la familia de José Cáceres reza por la liberación del mismo ya que está todo armado en la causa que lo tiene privado de libertad.

Mientras el calendario vuelve a empezar y miles de familias renuevan deseos, proyectos y esperanzas, para la familia de José Antonio CÁCERE el comienzo de un nuevo año vuelve a estar marcado por la ausencia, el dolor y un pedido que no cesa: justicia.

José, policía platense y padre de tres hijos, lleva más de seis años privado de su libertad en una causa que su familia y su defensa consideran plagada de irregularidades. A pesar del tiempo transcurrido, de las pericias contradictorias y de los planteos judiciales presentados, la situación sigue sin resolverse, dejando a una familia entera suspendida en una espera que parece no tener fin.

Cada año nuevo llega con la misma pregunta sin respuesta: ¿hasta cuándo?
¿Hasta cuándo sus hijos deberán crecer sin su padre?
¿Hasta cuándo una mesa familiar seguirá incompleta en cada cumpleaños, cada Navidad y cada comienzo de año?
Agustín, su hijo mayor —que vivía con él y estaba bajo su cuidado— y los más pequeños han crecido marcados por una ausencia que no eligieron. Su esposa, Belén, sostiene el hogar, el reclamo y la esperanza, mientras el tiempo avanza sin que la Justicia dé una respuesta definitiva.

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La defensa de José ha presentado recursos y elementos que cuestionan seriamente la condena, incluyendo pericias oficiales que no fueron debidamente valoradas. Aun así, el expediente permanece sin resolución en las instancias superiores, profundizando el desgaste emocional, familiar y humano.
Este nuevo año no trae festejos para la familia CÁCERE. Trae, una vez más, un ruego público: que la Justicia mire el caso con la seriedad y profundidad que merece, que se revisen las irregularidades denunciadas y que se ponga fin a una situación que destruyó la vida de un hombre y de toda su familia.

“No pedimos privilegios —expresa su entorno— pedimos que se haga justicia. Que José pueda volver a casa y que nuestros hijos puedan recuperar el tiempo que les fue robado”.

En un país que inicia un nuevo año lleno de promesas, la familia de José Antonio CÁCERE comienza el suyo con la misma esperanza de siempre: que este sea, finalmente, el año de la verdad y de la justicia.