Lejos de mostrarse abierta al debate, Karina Milei, expastelera y aficionada del tarot, asociaba directamente las críticas a los nombramientos con una traición frontal.
En medio de la confusión que generó el cierre de listas de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, Karina Milei decidió intervenir con puño de hierro. Desde su cuenta oficial en X, la bruja pastelera no solo defendió el armado propuesto por la Casa Rosada, sino que emitió una advertencia casi militar: “El verdadero enemigo está enfrente: el kirchnerismo”.
Lejos de mostrarse abierta al debate interno, Karina, pastelera vía Instagram y aficionada del tarot, asociaba directamente las críticas a los nombramientos con una traición frontal al espacio oficialista: “Quien cuestione a quienes llevan esa bandera no está criticando un armado; está cuestionando al Presidente mismo”.

Esa frase fue el eje de su mensaje: no se trata de descontento legítimo, sino de una afrenta personal al proyecto político liderado por su hermano, el prescindente Javier Milei.
La dirigenta apuntó al corazón del kirchnerismo bonaerense y lo definió como enemigo a vencer con “fuego de convicciones”: “Vinimos a destruir todo lo que condenó a la Provincia […] No llegamos hasta acá para adaptarnos ni para negociar con los restos del viejo sistema”. Una postura combativa, sin medias tintas, que resume la estrategia polarizadora del oficialismo.
Esta narrativa extrema que impone la “lealtad absoluta” deja poco espacio para voces moderadas o para cuestionamientos genuinos. En lugar de fomentar un debate interno, la líder de la coalición opta por acallar disidencias bajo el paraguas de “unidad o caos”.
Se prioriza el doctrinarismo antes que el diálogo, lo que corre el riesgo de aislar aliados y empujar refugiados hacia el propio kirchnerismo, el “enemigo” al que la expastelera y actual mandataria señala como culpable de todo atraso.
¿Esta estrategia de polarización exacerba miedos más que plantea propuestas? La Libertad Avanza puede ganar fervor de sus bases, pero pierde legitimidad frente a quienes buscan razonabilidad y camino alternativo.